Alexis Sánchez vs Cristiano Ronaldo vs Ronaldinho vs Manzana

Tributo al mejor gol de área chica del alcázar… Grande Manzana

A partir del nuevo escenario de consumo en la música digital, ¿Cómo reconocer nuevos nichos para focalizar la conexión entre marca y usuario?*

La era digital ha sido el comienzo de una nueva etapa donde las creaciones análogas se han transformado en una realidad virtual.

Autores de canciones y de contenido artístico están a la deriva sobre el cómo se va a consumir sus creaciones en un futuro no muy lejano.

El cambio desde el formato vinilo al disco compacto mantenía una promesa unificada en tanto a propuesta gráfica y distribución, además de estar en completa relación ante una sociedad de consumo que no poseía otra propuesta por parte de la industria musical.

En los años noventa, llega una amenaza del acceso libre a la cultura. Autores de libros, música, cine, y todo contenido que antes tenía sus parámetros claros ante un formato único, ahora son parte de una era digital que peligra el modelo de negocio. Internet se ha denominado al nuevo medio de distribución gratuita en la humanidad y es la misma comunidad la que está accediendo gratuitamente al contenido.

Escenarios legales que en muchos casos aún no están definidos entre sellos y consumidores, usuarios que se denominan inocentes al ser juzgados por distribuir música de manera gratuita sin pagar derechos de autor, sin intermediarios, en una sociedad que no duda en adherirse a un nuevo camino con tal de encontrar un sonido por escuchar. Es la era del Peer to Peer (Puerto a Puerto) que cambió la historia de la distribución en muchas áreas pero, principalmente, a la música.

El gran imperio de la industria musical ha comenzado a caer de manera sistemática. No han dejado de pasar los años, las pérdidas monetarias y la ausencia de músicos dependientes a un formato autónomo. ¿Quién es el responsable? Quizá son los sellos que nunca desearon encontrar nuevas propuestas para los músicos y consumidores. O tal vez, la era digital que abrió una oferta que está iniciando su comprensión ante el suceso, y está dejando de ser enemigo. Ahora está ofreciendo soluciones a través de una reducción de precios, ampliando productos y siendo muy amigable con los usuarios.

La era digital se asocia con la música tanto en su producción como distribución. Se ha logrado llegar “de los mercados de masas al triunfo monetario” a través de la tecnología e Internet como un poderoso medio -que sin lugar a dudas, es la gran revolución mediática- que llevó a acabar con el álbum de éxito. Podríamos decir que fue por obra y gracia de la piratería y otros sitios online que permite encontrar contenido, archivos, y versiones digitales que escapan de las manos de los sellos.

“Hoy, los aficionados a la música están intercambiando más de 8 millones de temas musicales, casi todos ellos muy lejos de quedar incluidos en la lista Billboard de los 100 principales”

Está cayendo la relevancia de los medios, la palabra de éste ya no es tan única en relación a los gozos de cada usuario. Los reproductores -como el iPod- están fomentando la personalización de los gustos, hiper-fragmentando el mercado, por lo tanto la taquilla o hit de una banda ya no es tan masiva como antes.

¿Cómo podemos conectar esta oferta con la nueva demanda? La Economía Long Tail, de Chris Anderson contempla una serie de teorías en relación a estos nuevos sucesos. Donde se encuentran nuevas categorías, se explican las ganancias, y se comprende la distribución digital como nueva plataforma de negocios. Pero no está implícito el cómo conectar o saber más sobre un usuario que está cada día más individualista, personalizado, con hits propios en la música sin saber dónde está o cuál va a hacer su próximo clic para la sociedad de consumo digital. De esta manera lograr conectar un gran inventario, según las guías de conducta de cada consumidor para ofrecer contenido de manera estratégica es una situación que aún no conlleva una respuesta específica.

En la actualidad, el “nuevo” mercado musical ha ido adaptándose según las tendencias y cambios producto de los avances digitales, y al igual que los medios (específicamente los llamados “nuevos medios”) construyen sus negocios a través de la libre disposición de sus productos o servicios. Si nos ponemos a pensar en los medios de comunicación masiva, estos nacen con la televisión y la radio, en donde el servicio de distribución se podía plantear como que el llegar a una persona era equivalente a llegar a un millón; el problema era la emisión que sólo se concentraba en un número reducido de canales. El objetivo era maximizar la audiencia con un producto común lo más amplio posible. Los medios como los conocemos hoy están centrados en dar un producto genérico a una audiencia masiva; los top 40, el prime time, las teleseries, etc. son formulas ya de un medio, por decirlo, añejo. En la música es lo mismo; frente a un catálogo de bandas que están en el top de los rankings mundiales, y que es consumido fielmente por gente que asume esta distribución, existe otro nicho de gente que, frente a las nuevas necesidades de búsqueda, prefiere a bandas que satisfacen su necesidad musical específica.

Si hacemos la comparación con la actualidad, el sigo XX estaba basado en una capacidad de distribución limitada, que podemos graficarlo en cualquier ámbito, desde las góndolas de los supermercados hasta los canales de televisión, pasando por la industria musical. Sólo había sitio para lo que se vendía bien. Sin embargo, en la actualidad existe una nueva capacidad de distribución que es mucho mayor, por no decir infinita, gracias a la tecnología. Hoy, el emitir no es un problema: los medios cambian de manera radical.

Como sociedad somos mucho más distintos y tenemos gustos mucho más diversos de lo que el marketing tradicional podría suponer. La nueva economía teóricamente se basa en la variedad de micro-tendencias de necesidades muy concretas. A la gente le interesa más aquello en lo que nos distingue que en lo que nos hace comunes. Los nichos y micro-mercados son más intensos y más rentables porque hace a los usuarios únicos; puede decirse que existe un mayor compromiso con lo que denota lo distinto.

Al tratar con un micro mercado es interesante tener en cuenta un par de aspectos que logran un mayor entendimiento de este, y en donde es posible un mayor provecho, por ejemplo con respecto al precio. Si se observa detenidamente aquello que reduce su precio, es una oportunidad de negocio. Cuando algo que antes era caro baja su precio de manera constante, algunos expertos aconsejan tratarlo como si ya fuese gratis: ofrecerlo gratis a los usuarios y se podrá hacer dinero vendiendo otra cosa alrededor. Tomemos como ejemplo el ancho de banda y la capacidad de almacenamiento. Hotmail lanzó 2 megas gratis cuando 1 giga costaba $100 dólares; Gmail lanzó 1 giga gratis cuando 1 giga costaba $1 dólar. Ahora Yahoo ofrece almacenamiento infinito gratis: Toda abundancia crea su nueva escasez.

En la escasez es dónde se hace dinero, por eso es importante fijarse cuando las viejas limitaciones cambian, porque es en ese momento es cuando se crea una nueva escasez. Ahora que el almacenamiento, la distribución y el ancho de banda no son limitaciones, ¿cuál es la nueva escasez? Podemos decir que la verdadera limitación hoy en día son dos conceptos: la Atención y la Reputación. El primero está limitado por el número de personas y su disponibilidad de tiempo. El segundo por lo que los demás dicen de ti.

Chris Anderson, editor de Wired.com, explicó en su charla para el seminario Nokia World 2007 que al hablar de Lo Gratis, debemos jerarquizarlo de la siguiente manera:

· Es bueno dar gratis la “maquina” para luego vender las “cuchillas”

· Dar gratis el “contenido” y cobrar a los “anunciantes”.

· Idealizar el concepto de Freemium, una mezcla de Free y Premium. Los perfumes dan como muestras un 0,1% de su producto para vender el 99,9%. En Internet es lo opuesto. Das gratis un 99.9% de tu producto para cobrar como Premium el 0,1%.

· Considerar la idea de las muestras gratuitas para generar “boca a boca”, multiplicado por el poder viral de la web.

· Gift Economy, o la economía de la generosidad. (Wikipedia, los blogs, opensource, etc.) Se pensaba que había que pagar a la gente por escribir o tirar código y resulta que están dispuestos a hacerlo gratis.

· La famosa cita de Stewart Brand de “information wants to be free (la información quiere ser libre/gratis) es sólo media verdad. La información genérica sí debe ser gratis, pero la información hecha a medida, única, basada en la experiencia, es muy valiosa y rentable.

Finalmente, junto con la mutación del mercado, es la sociedad la que también ha ido experimentando un notable cambio con respecto a sus comportamientos – ambas se nutren una con la otra -, tanto de consumo, como en las construcciones individuales o en las relaciones interpersonales. La comunicación en el siglo XX, fiel representante del modelo de emisor-mensaje-receptor, está siendo hoy reemplazada por uno de límites confusos, donde los clientes de antes, meros receptores de información, se convierten en usuarios que controlan y producen los contenidos que desean integrar a su espectro vivencial y de generación de la identidad que los demás conocerán; hoy las personas escogen qué ver, qué escuchar, qué absorber y, más importante aún, hoy los individuos eligen qué decir, a quién y dónde, de modo de construir pequeños circuitos dispuestos a compartir los mismos intereses, generando un constante feedback de contenidos “elitistas”, donde “sólo quien hace y le gusta lo mismo que a mí es con quien puedo compartir lo que los demás no entienden”.

Es allí donde se forman los nichos antes mencionados, que en el lenguaje del marketing se refiere a pequeños segmentos dentro de un mercado, caracterizados por consumidores o usuarios con intereses, necesidades y/o deseos similares. En la era actual es cada vez más común observar la proliferación de estos nichos gracias a las comunidades virtuales y al creciente acceso a todo tipo de información, lo que permite, asimismo, una elección más selectiva de lo que se consume y, por consiguiente, más grupos de personas con inquietudes particulares, sea cual sea el rubro del cual se esté hablando.

Algunos hablan de que estamos viviendo a pleno la postmodernidad, donde todo establishment político, social o económico, construidos en base a dogmas aplicados a masas seguidoras, propios de la modernidad, son reemplazados por la individualidad y personalización, la ruptura de esquemas morales y la libertad de expresión y difusión. Es a partir de esta premisa que podemos comenzar a entender la revolución que hoy comienza a modificar nuestros hábitos, tradiciones, lenguaje y percepciones del entorno, y es el cambio de la industria musical, con todo lo que representa el arte a nivel social y de construcción de identidades, el gran ejemplificador del gestante cambio y cómo la publicidad puede hacer uso del mismo para “interactuar” con el consumidor en vez de sólo hablar a quien quizás nunca quiso oír.


*Post escrito en conjunto con Rodrigo Frías y Florencia Puntureto

La relación entre el artista y su obra, y el cómo se manejan los contenidos.

Podemos imaginar que cuando somos dueños de una obra, queremos que tenga como fin su difusión y conocimiento público a modo de aporte a las distintas disciplinas a la que pertenezca. Además, en la gran mayoría de los casos, dicha obra para el autor significa el equivalente a un concepto de ganancia, ya sea éste monetario, simbólico o cualquier índole; el dueño de la obra siempre busca una retribución por su trabajo. El autor siempre va a buscar que su obra tenga un uso correcto y bajo ciertos estándares legales (por ejemplo el tema de la piratería sobre las obras).

Para normar este tema existe el llamado Derecho de Autor o Copyrights, que se entienden como un conjunto de normas y principios que regulan los derechos morales y patrimoniales que la ley concede a los autores, por el solo hecho de la creación de una obra literaria, artística o científica, tanto publicada o que todavía no se haya publicado. En Chile, el derecho de autor se encuentra regulado por la Ley Nº 17.336 de 1970, sobre Propiedad Intelectual. De acuerdo a esta ley, por el sólo hecho de la creación de una obra, el creador chileno o de extranjeros domiciliados en Chile, adquiere una serie de derechos, patrimoniales y morales, que resguardan el aprovechamiento, la paternidad y la integridad de la obra.

El tipo de obra que se encuentra protegida son las de tipo literario, artística y literario-científicas, en sentido amplio. Por ejemplo, de acuerdo con esta ley, están protegidos los libros, las ilustraciones, las películas y los programas informáticos. Los derechos de autores extranjeros que no están domiciliados en el país son protegidos de acuerdo a lo establecido por las convenciones internacionales suscritas y ratificadas por Chile.

Vemos entonces que, el autor gracias a los copyrights tiene un amparo frente al manejo de sus contenidos y el uso de sus obras. Sin ir más lejos, en nuestro país en los últimos años se ha modificado a lo menos tres veces la Ley de Propiedad Intelectual. Ahora, ¿qué pasa con el acceso a estos contenidos, cuando a pesar de todas las regulaciones existentes sólo se ha logrado hacer un sistema de protección más restrictivo?

A principios del año pasado, Chile pasó a formar parte de la Lista Negra de Estados Unidos, por no proteger debidamente la propiedad intelectual. Para muchos puede significar la hecatombe para nuestro país en relación al manejo de contenidos y los derechos de los artistas. Sin embargo, este aviso no es más que una llamada de atención a Chile para que comience a pensar y actuar acorde a los tiempos en que vivimos, en donde el uso de los contenidos y trabajos ya tienen una nueva perspectiva a nivel global y digital: Pensemos en Internet como la gran nueva herramienta para el desarrollo de los derechos de autor. Analicemos un poco como se plantean ciertos aspectos en otros países:

· Australia lidera el movimiento a favor del fair use (uso legítimo o razonable).

· Reino Unido lidera los estudios acerca de los daños de los sistemas de DRM o Gestión de Derechos Digitales.

· Francia lidera al considerar legales los sistemas p2p (peer to peer) con un sistema de gravamen para cubrir las bajadas de video y audio.

· Estados Unidos lidera en cuanto a la legislación que permite el aumento de material de Internet en las salas de clase.

· Corea del Sur, lidera al no perseguir a quienes bajan archivos para fines personales.

· La mayoría de la población mundial que no ha ratificado los tratados OMPI (Organización Mundial de la Propiedad Intelectual) acerca de Internet ni extendido el término de protección del derecho de autor a 50 años después de su muerte.

¿Y qué pasa en nuestro país?

· Al contrario que en Australia, no existe la excepción de fair use, como en los países de derecho común. Y tampoco tenemos las excepciones y limitaciones que tienen la gran mayoría de los países de nuestra tradición jurídica.

· A diferencia del Reino Unido, no hay estudios respecto de los sistemas de DRM. No es tema.

· En Chile, al contrario que en Francia, en lugar de tender a considerar los p2p como legales, existe un proyecto de reforma a la ley de propiedad intelectual que pretende considerar como delito criminal las reproducciones hechas aun sin ánimo de lucro.

· Al contrario de Estados Unidos, en Chile prácticamente no hay usos de Internet en las salas de clases de nuestros colegios.

· Si bien en Chile no hemos tenido persecuciones a ciudadanos que hayan realizado descargas ilegales, según nuestra legislación, se podrían perseguir incluso penalmente. Más aun, el uso de los sistemas electrónicos de reproducción musical, como el popular IPod, es ilegal.

· Chile, por supuesto ha ratificado los tratados OMPI sobre Internet, por lo que aumentamos la protección del derecho de autor de 50 a 70 años después de su muerte.

Podemos decir entonces que Chile no hace otra cosa que remar en contra de la corriente. Porque mientras la gran mayoría de las naciones han indagado sobre el tema buscando soluciones acorde a los tiempos en que vivimos, Chile aun se remonta a la discusión del interés personal por sobre el interés común.

Sin embargo, este tipo de discusiones no pasan sólo en nuestro país: En España un pub fue demandado por la Sociedad General de Autores, equivalente a nuestra SCD (Sociedad Chilena del Derecho de Autor), acusando que la música que en aquel local se usaba para amenizar las veladas, estaba protegida y fuese propiedad por los autores que aquella sociedad representaba. Aunque la demanda fue rechaza, por la no comprobación del uso de las canciones, el tema ya da para discutir hasta que nivel se puede llegar y cuales son las limitaciones y vicios en una legislación sobre el derecho intelectual.

Frente a este tema, existen varias soluciones y mecanismos que ayudan a la regulación de la difusión de los contenidos, y representa para los autores una vía legal más clara y legítima. Una de las más importantes soluciones son las llamadas licencias Creative Commons (CC) Existen una serie de licencias Creative Commons, cada una con diferentes configuraciones o principios, como el derecho del autor original a dar libertad para citar su obra, reproducirla, crear obras derivadas, ofrecerla públicamente y con diferentes restricciones como no permitir el uso comercial o respetar la autoría original.

Otras plataformas digitales, también ayudan a los autores a difundir de manera global sus contenidos, como por ejemplo el sitio MySpace.com para los músicos, los cuales pueden subir sus temas de manera gratuita y difundirlos de la misma manera a través de Internet. Sin embargo, sitios como estos tienen sus trabas al momento de firmar el Contrato de Términos de Uso (todos los sitios que ofrecen algún servicio tienen un contrato de uso, el cual generalmente no se lee y se busca el botón I Agree, para continuar con los pasos siguientes). Dicho contrato, especifica que el sitio al momento de almacenar un contenido, adquiere todos los derechos de uso sobre este, y sólo los pierde cuando éstos son eliminados de la base de datos; ahora, el sitio puede hacer copias de datos de estas obras de las cuales sigue manteniendo el derecho sobre tales. Sobre estos resquicios es que es importante conversar y tratar de manera seria, buscando soluciones conjuntas con la idea final de integrar tanto al autor como al usuario sobre el desarrollo de los contenidos y la difusión de éstos.

Eterno Campeón

Es verdad. Una jornada redonda tuvieron 2 de los 3 equipos chilenos participantes en la Copa Libertadores. Audax venciendo 1-0 a Sao Paulo, y el popular un 2-0 que los deja casi clasificados (lo mejor, es que deja a Boca en la pitilla). Gran noticia para todos los colocolinos en general.

Porque debo aceptarlo, y con el dolor de mi alma, Colo Colo es el equipo más grande de Chile. Sin embargo, no se si llorar o reirme o que, pero el comité creativo de la tienda alba debe ser de los mejores, o no debe ser chileno; la sorpresa de a continuación no me la esperaba. O tal vez, Colo Colo decidió cambiar el paradigma y confirmar que a los geeks o ñoños si les gusta el deporte; o simplemente estan urgidos en captar socios.

La imagen a continuación:

pd: ¿porque siendo un equipo chileno, el texto está en argentino?

https://santoschocano.files.wordpress.com/2008/04/web.jpg

The Sumer Is Magic

Vengo llegando de ensayar con los cabros, y me doy cuenta que al parecer el verano no nos quiere abandonar. SI es tema de Al Gore o quien sea, no me interesa. O los pobres pingüinos que están sin hielo; algo raro está pasando y sólo quiero guardar mi ropa y sacar los chalecos, los mitones y los paraguas. ya todos lo queremos tal vez…

Y para los que, sin embargo, disfrutan de este veranito de San Juan, un videito pa bailar con Playahitty

Reflexión

No se que me dió; el cambio de hora puede que me haya afectado o talvez el día del joven combatiente, pero bajando discos me topé con una banda que hace mucho que no la pescaba y que, aunque suene cursi e hiperventilado, marcó una época re linda… Si, cagate de la risa porque estoy hablando de Blink 182, pero no sé… debe ser de esas bandas que te traen recuerdos cuático; donde el colegio era el panorama más entretenido de aquellos días (no lo digo en forma despectiva; todo lo contrario: tan bien se pasaba que daba hasta lata faltar un día, porque de seguro iba a pasar una taya increíble).

La primera banda, la primera mocha, la primera polola, la primera suspensión, el primer gran cagaso…

EL PRIMER GRAN ÚLTIMO PASO

no les doy más la lata… ahi va el video

pd: aunque el video es de mucho después que salí del colegio, la canción me remonta a la nostalgia… (..)

Universidad del Desarrollo invita: Charla de Andrés Valdivia sobre “Long Tail y Microtendencias”

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